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jueves, 26 de marzo de 2026

Reflexiones-Plan de Vida


La importancia de tener un plan de vida


Todo viaje inicia de la misma forma, haciendo un plan; recuerda cuando fue la última vez que te fuiste de vacaciones; es asombroso como en algunas ocasiones invertimos una gran cantidad de tiempo en planificar un viaje de este tipo, ¿a dónde ir, dónde hospedarse, cómo llegar, qué lugares visitar, el presupuesto con que disponemos, en qué fechas?; y tantos otros detalles; y es aún más asombroso si lo comparamos con el poco tiempo que invertimos en planificar un viaje de mucha mayor importancia y duración; nuestras propias vidas; esto sucede porque muchos no creemos tener la posibilidad ni la capacidad de modificar nuestro destino, pensamos que todo ya está escrito y, que hagamos lo que hagamos, nada va a cambiarlo, y por lo tanto no invertimos tiempo alguno en planearlo, nos conformamos con lo que va apareciendo en el día a día de nuestra vida. Otros simplemente no tenemos, o no sabemos cómo adquirir o construir una visión propia para la vida, no vamos más allá de las ideas de bienestar general y comodidades que la sociedad y la época en que vivimos nos enseñan como deseables, aquellas que como todo ser humano deseamos tener, y solo vamos reaccionando ante lo que nos va apareciendo; si acaso nuestra planeación se limita a las siguientes semanas o meses. Otros, por costumbre, falta de confianza, o simplemente por comodidad, dejamos que alguien más decida por nosotros, generalmente nuestros familiares o amigos; que nos indiquen que carrera estudiar, con quien formar una pareja, donde vivir, que ellos decidan y nosotros solo seguimos su plan, y sin embargo, es nuestra vida, tenemos que hacernos cargo para construir algo que valga la pena, algo nuestro; y para esto hay que ir más allá, hay que pensar en el largo plazo;  hay que utilizar todos nuestros recursos, hacer un esfuerzo consciente para determinar el rumbo específico que debemos seguir en la vida, un destino hacia el cual dirigirnos; definir qué es lo que queremos, cuándo lo lograremos, y la manera en que vamos a hacerlo.
 

Sin tener antes una visión bien clara de lo que deseamos es imposible preveer lo que necesitamos para lograrlo. Si no tenemos claro el destino al que deseamos llegar, tampoco podremos determinar que habilidades, conocimientos, tiempo o dinero son necesarios para tratar de alcanzarlo; y de esta forma podemos llegar a los 40, 50, o 60 años con la sensación de que no hicimos nada significativo, que algo hizo falta en nuestra vida; de que pudimos haber logrado mucho más y perdimos la oportunidad y el tiempo; de que nos vendimos por unos centavos pudiendo haberle pedido a la vida mucho más de lo que recibimos.
 

Tener una visión para la vida y fijar metas y objetivos para alcanzarla se puede comparar con la elección que hacemos de un destino para las vacaciones y los planes necesarios para llegar allí. El problema es que la mayoría de nosotros pasamos más tiempo planificando cosas sin importancia que el que le dedicamos a planear nuestras vidas; planeamos la reunión con nuestros amigos de la siguiente semana, una salida al centro comercial, adquirir algún nuevo videojuego o un teléfono inteligente y otras semejantes; el problema no son el tipo de actividades que realizamos, el problema es que al no estar relacionadas con un plan de vida podemos estar desperdiciando una cantidad importante de tiempo y de recursos en ellas. Y así vamos pasando los años, preocupándonos solamente por cubrir nuestras necesidades básicas, o por cosas que, al no tener un rumbo fijo, no nos conducen a nada, y sin embargo, seguimos esperando que algún día las cosas sean mejores, ¿pero, como van a cambiar si no sabemos a dónde queremos ir?
 
Al igual que en las vacaciones, donde la elección del destino es lo más importante y lo primero que hay que hacer para la planificación del viaje; en la vida, lo más importante es saber hacia dónde dirigirnos; tener una visión para la vida; una imagen lo más clara posible de lo que queremos lograr en el futuro.
 

Algo que ignoramos muy seguido en la carrera del día a día es que nuestro principal recurso no son los bienes que poseemos o el capital que tenemos, sino nuestro tiempo. Mientras nos esforzamos en cumplir con nuestras actividades diarias, con todo aquello que no está conectado con las metas y objetivos de una visión de vida, el tiempo sigue avanzando y no se detiene por nada ni por nadie. ¿No sería de mucho mayor provecho si enfocamos todos estos esfuerzos en seguir las metas y objetivos que nos lleven en un rumbo preestablecido por nosotros mismos?..., ¡claro que sí!
 
Vamos a reflexionar por un momento el seguir actuando en la vida sin tener claridad sobre a dónde queremos llegar y por lo tanto, sin las metas y objetivos necesarios para alcanzar nuestra visión y hagamos la siguiente pregunta:
¿Cómo será nuestra vida dentro de 5, 10 o 20 años más?


Cada uno de nosotros somos responsables por las elecciones que hacemos en la vida y uno de los remordimientos más grandes que podemos tener en el futuro no es por lo que hicimos mal, sino por lo que no hicimos. Por eso hay que diseñar lo mejor posible nuestro plan de vida y dedicarnos conscientemente a elaborar también el plan de metas y objetivos para alcanzar esa visión que tenemos en nuestra mente y en nuestro corazón, y hacer todo lo posible para lograrlo.
 

¿Cómo podemos adquirir una visión para la vida?
Tomemos un tiempo para reflexionar sobre lo que más deseamos, para esto hagamos las siguientes preguntas:
-¿Qué es lo más importante para mí?
-¿Qué propósito tiene lo que estoy haciendo?
Si logramos contestar sinceramente estas preguntas vamos a tener la claridad suficiente para planear nuestro futuro y esto, junto con las metas y objetivos para lograrlo, nos va a dar las energías necesarias para levantarnos diariamente y continuar trabajando hasta alcanzar cada una de esas metas y lograr nuestra visión de vida.
 

La vida tiene mucho que ofrecer, ¿por qué conformarnos con mirar como otros logran lo que se proponen?, ¿por qué no tomar la parte que nos corresponde de éxito y felicidad de la misma manera en que lo hacen ellos? 
Pensemos en grande y no nos dejemos limitar por nuestra situación actual, ni por opiniones de amigos, o familiares; no nos quedemos solo con la idea de lo que consideramos posible alcanzar; no permitamos que nada ni nadie limite nuestros sueños.
Trabajemos en adquirir una visión de la vida que sea emocionante para nosotros y que valga la pena seguir, sin importar los obstáculos que encontremos. A medida que caminamos en una vida con propósito y visión, nuestra mente se abre y ya no va a encontrar las cosas tan difíciles de lograr y cualquier obstáculo que se presente lo vamos a considerar solamente como una oportunidad de aprendizaje.
Una vez que tengamos la visión de lo que deseamos lograr para el futuro, vamos a cuantificarla y a ponerle fecha; por ejemplo, no basta con querer alcanzar la independencia financiera, tenemos que ponerle cifras y un límite en el tiempo; la libertad financiera para algunos es vivir sin deudas, para otros es ganar $ 1,500,000 de pesos al año y otros piensan que tener 30 millones de dólares apenas es suficiente.
Una vez que establecimos nuestra visión vamos a fijar metas de corto, mediano y largo plazo donde establezcamos cifras y fechas de cumplimiento; esto nos permitirá evaluar nuestros progresos en el camino hacia el logro de nuestra visión; recordemos que una meta solo es un sueño con una fecha  y que depende principalmente de nosotros mismos que se realice o no.
 

Vamos a obligarnos a salir de nuestra zona de comodidad; a la mayoría no nos gustan los cambios; sin embargo, siempre aprenderemos más y desarrollaremos nuestras habilidades y nuestra capacidad de superación cuando enfrentemos situaciones desconocidas y complicadas que demanden esfuerzos adicionales. 
Sin batalla no hay victoria, y sin trabajo no hay recompensa..., ¿simple no?

Es probable que, mientras lees esto, algo despierte en tu interior; que tome fuerza el deseo de cambiar las cosas, de lograr más y de vivir con un propósito bien claro; vamos a poner atención y escuchar con cuidado esa voz interior, no ignoremos estos sentimientos; vamos a empezar hoy, el tiempo está en marcha y avanza sin detenerse 

¡Muévete, la vida no es eterna...!


 ¡Libera tu potencial...!
 
 
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viernes, 3 de julio de 2015

Reflexiones-Algo sobre personalidad

Sé tu mismo


                Extrovertido

Conozco personas de carácter introvertido, sencillos y humildes, que difícilmente toman la iniciativa en alguna situación determinada, no les gusta exponerse a las críticas ni a las opiniones de los demás; pero también conozco personas extrovertidas, orgullosas, a quienes les gusta llamar la atención en cualquier lugar donde se encuentran; en ambos casos me parecen magníficas personas que, aparentemente están conformes y satisfechas con su forma de ser pero; y esto me hace preguntarme, ¿cómo saber si la personalidad que tenemos cada uno de nosotros es natural, el resultado de nuestras propias decisiones, o si no es más que producto del condicionamiento recibido desde el día en que nacimos; como seríamos en otra cultura con diferentes costumbres, con otra formación, cuál sería nuestro carácter y personalidad?; ¿seguiríamos siendo introvertidos y sencillos; o extrovertidos y arrogantes; cambiaría nuestra forma de ser?, y a todo esto, ¿Cuál es la personalidad adecuada?, y tal vez lo más importante, ¿Somos conscientes de que somos los principales responsables de ella?

     Construye tu personalidad

Cada uno de nosotros somos únicos e irrepetibles; cuando nos dicen: ¿Por qué no intentas ser cómo …? es una completa aberración, por no llamarla de otro modo, pues no existe una sola forma de ser y de actuar ni de llevar a cabo una tarea, cada uno de nosotros debemos encontrar nuestro propio estilo, aquel que más se acomode con nuestra forma de pensar, aquel que nos de los mejores resultados en la búsqueda de nuestros objetivos y nos permita ser felices; aceptando  completamente nuestra individualidad pues son los rasgos que nos definen y nos hacen únicos; y si por alguna razón no estamos de acuerdo con alguno de ellos; únicamente nosotros y nadie más tenemos la responsabilidad de trabajar en él y cambiarlo hasta llegar a ser tal y como deseamos; hasta llegar a construir la personalidad con la que nos sintamos satisfechos, aquella que nos permita fluir en la vida sin restricción alguna.

Hay algo de lo que podemos estar 100% seguros, somos el mejor producto que ha resultado de un largo proceso de evolución y selección natural que se inició hace miles de años, somos únicos y originales, nuestra forma de ser y nuestra personalidad es solo nuestra, no debemos ni podemos conformarnos con tratar de ser una mala copia de alguien más; honramos a cada generación anterior cuando nos proponemos ser de verdad nosotros mismos, cuando trabajamos constantemente en nuestro desarrollo personal, cuando tenemos claro cuál es nuestro propósito de vida y, en su búsqueda, ayudamos e influimos positivamente en cada una de las personas con las que interactuamos.

Nadie tiene las mismas cualidades que nosotros, somos diferentes a todas las personas que conocemos, somos originales y, aunque físicamente podemos ser muy parecidos a nuestros, padres y hermanos, nuestra personalidad es exclusiva; no hay nadie como nosotros y debemos sentirnos orgullosos de ser distintos y preferir ser marginados por esta originalidad, por ser diferentes, que adaptarnos y ser aceptados e incluidos en la generalidad, donde se busca que todos sean iguales, donde todos tienen miedo de comportarse como realmente son por lo que pensarán o dirán de ellos los demás.

A final de cuentas ninguno somos tan perfectos como en ocasiones llegamos a creer ni tan malos como imaginan los demás; solo somos diferentes; pero en este viaje que se llama vida una cosa es segura, podemos ser mucho mejores de lo que imaginamos.
                    Introvertido

Si nuestra personalidad es introvertida y humilde, o arrogante y extrovertida y con ella nos sentimos bien y funcionamos a la perfección no debemos tratar de cambiarla solo por miedo a lo que piensen los demás y encajar en el grupo; debemos cuestionar constantemente nuestras conductas y asegurarnos de que nuestras características son una aceptación propia y no un condicionamiento aceptado consciente o subconscientemente de alguien más, si algo en nuestra personalidad no nos satisface debemos hacer lo posible por cambiarlo hasta estar conformes con ella; debemos estar conscientes de que algunas actitudes nuestras serán bien vistas y otras no, pero lo más importante es cómo nos sintamos nosotros; conservar aquellas características que nos permiten desempeñarnos al máximo en lo que hacemos; y trabajar en las que no; es cierto que la vida diaria implica que todos influimos o somos influidos en mayor o menor medida por nuestras conductas; pero la incorporación de alguna de ellas a nuestra personalidad se debe efectuar de manera libre, por elección propia; esto implica un proceso de cuestionamiento constante, aceptando la responsabilidad que implica ser los únicos constructores de nuestra forma de ser.

Es importante que antes de iniciar un proceso de cuestionamiento y posible cambio en nuestra personalidad, lo primero que debemos hacer es aceptarnos tal como somos actualmente; con cualidades (muchas, grandes y muy valiosas) y algunas debilidades, sin exagerar ninguno de los dos aspectos; tratando de ser lo más justos en nuestra auto apreciación al analizarnos; sin deprimirnos si estamos lejos del ideal que buscamos; siendo conscientes de que como individuos representamos lo mejor de miles de generaciones de antepasados que lograron sobrevivir y resolver cada uno de los problemas que se les presentaron.

No somos un producto terminado, ni tenemos fecha de caducidad, la posibilidad de ser mejores siempre está presente

¡Libera tu potencial!

viernes, 20 de febrero de 2015

Historias de ficción-La rebelión del Subconsciente

La rebelión del subconsciente

“Hasta que lo inconsciente no se haga consciente, el subconsciente seguirá dirigiendo nuestras vidas y nosotros lo llamaremos destino”
Carl G. Jung

Durante siglos se le dio toda la importancia del mundo a la mente consciente; al pensamiento lógico, analítico y racional y se dejó de lado las capacidades de nuestra mente subconsciente y, aunque son parte fundamental de nuestra personalidad, siempre se consideró a las emociones, la intuición, los sueños, la creatividad, y la imaginación; como algo derivado del pensamiento consciente, como algo casi innecesario; fue hasta finales del siglo XlX que se le empezó a dar la importancia que realmente tiene, Freud publicó “La interpretación de los Sueños” y creó la técnica del Psicoanálisis; poco después apareció Carl G. Jung, con la Sicología analítica; por las mismas fechas, derivado de la filosofía Alemana, aparece la Sicología Gestalt; ya en épocas más recientes, a mediados de siglo XX se publicó algo conocido como la teoría de la Autoimagen; un poco después apareció la PNL y ya más recientemente la conocida inteligencia emocional


A través de investigaciones recientes, se ha descubierto que el subconsciente es el verdadero genio que controla nuestro destino; es quien modela nuestra conducta y crea nuestra realidad a través de las creencias y los pensamientos que previamente introducimos, o alguien más introduce en él, es quién hace posible que se realice lo que más deseamos, y también aquello que más tememos; es el encargado de hacer que funcione correctamente nuestro cuerpo pues ejecuta más de 70,000 funciones, entre ellas, la respiración, la circulación sanguínea, los latidos del corazón, el funcionamiento del sistema inmunológico, la sudoración, el crecimiento del pelo, de las uñas, la creación de nuevas células, la producción de hormonas, etc.; es también el responsable directo de nuestras respuestas emocionales y de nuestra conducta.

La mente y los pensamientos es lo que hace toda la diferencia entre una persona exitosa y una que no lo es, el éxito de quién logra sus objetivos se puede observar en sus pensamientos, en sus patrones de comportamiento; las creencias y las actitudes de una y otra son muy diferentes; pero, en ambos casos, estos patrones de comportamiento se llevan a cabo de manera subconsciente; es decir que lo que obtenemos en la vida va a depender en gran medida de la información, los pensamientos y creencias que almacenamos en nuestra mente y de la forma en que nuestro subconsciente utiliza esta información, más que del pensamiento consciente, la lógica y el razonamiento.

La siguiente historia es solo ficción pero sirve para ejemplificar la importancia del subconsciente y de cómo una mente sugestionada influye sobre nuestra conducta y personalidad e inclusive sobre nuestra salud...

Recuerdo que siempre me han apasionado los temas relacionados con la mente, con sus secretos y funcionamiento; me emocionaba el hecho de saber que podemos lograr grandes cambios en nuestra personalidad y nuestra conducta haciendo pequeñas modificaciones en nuestros pensamientos y nuestras creencias; ¡imagínense poder cambiar a voluntad nuestra personalidad, que descubrimiento!. Uno de estos temas que más me interesaban era el hipnotismo y la sugestión, algo que hasta mediados del siglo pasado aún se consideraba como fantasía; relacionado más con la magia y lo desconocido que con la ciencia, así que, hace ya bastantes años, llevado por la curiosidad, busqué toda la literatura que pude sobre el tema (en esa época no existía aún el Internet) y me dediqué de inmediato a leerlo; después de algún tiempo, aprendí a la perfección los pasos necesarios para hipnotizar a una persona; claro que de inmediato quise verificarlo y traté de poner mis conocimientos en práctica, mi primer sujeto de experimentación fue el pobre de mi perro, con el cual, por más que lo intenté, no tuve resultado alguno; tiempo después aprendí que esto se debe a que los animales no tienen una mente tan compleja como la nuestra, y con ellos, lo que funciona es el condicionamiento a base de recompensa y castigo; después, decidí practicar con uno de mis hermanos menores, en este caso los resultados fueron buenos, aunque siempre tuve la duda de si fueron buenos porque realmente pude hipnotizarlo o por la influencia que podía tener sobre él como su hermano mayor; el caso es que pude influirlo y su conducta mejoró notablemente; después de esto olvidé por completo el tema.

Algunos años después, justo cuando acababa de terminar la universidad, tuve nuevamente la oportunidad de poner en práctica lo que había aprendido años antes; recuerdo que tenía un amigo con problemas de salud, unas alergias en la piel, gripas continuas que parecían no tener fin, y un estado contante de falta de energía; y como yo había aprendido que la mente subconsciente es la principal responsable del funcionamiento de los procesos automáticos del cuerpo, estaba convencido de que su problema no era físico, sino sicológico; así que se me ocurrió que podía utilizar lo que sabía para ayudarle a solucionarlo, pero nunca me imaginé el resultado que tendría todo esto; en principio, no fue tan difícil convencerlo de que el hipnotismo sería la solución a sus problemas y que me dejara intentarlo con él, ya que se encontraba desesperado, pues había probado de todo y ningún médico, ni medicina, habían conseguido ayudarle; además utilice como ejemplo la experiencia de mi hermano menor, así que acabó por aceptar e iniciamos de inmediato con el proceso. Recuerdo que no hubo problema alguno con la primera fase, inducir la relajación, y logré que su mente consciente quedara adormecida por completo, dejando libre el acceso al subconsciente, pero al tratar de implantar la sugestión adecuada para eliminar sus problemas de salud sucedió algo que no esperaba, mi amigo comenzó a hablar de manera automática, como si estuviera en algún tipo de trance.

-¿Qué quieres hacerme?, preguntó, yo me quedé sin palabras, no sabía cómo reaccionar, pues sabía que estaba completamente relajado; por un momento llegué a pensar que había algo de verdad en lo que antiguamente se decía del hipnotismo, que estaba relacionado más con la magia y la brujería; me volvió a repetir la pregunta, -¿Qué quieres hacerme?; así que logré calmarme un poco y le respondí, -Solo quiero ayudarte, estoy tratando de eliminar tus problemas de salud, pues creo que son una manifestación de algo originado en tu subconsciente.
-No es necesario, me contestó, los problemas físicos que sufre mi cuerpo los estoy utilizando como una forma de comunicar a la mente consciente que está haciendo algo incorrecto y que nos está poniendo en peligro, pero veo que no hay resultado alguno, sigue actuando irresponsablemente y si no cambia me voy a ver obligado a hacer algo más drástico, algo que en condiciones normales no debería de hacer.
¿Qué vas a hacer?, le pregunté; -Voy a tomar el control total de la personalidad, voy a suprimir al consciente, lo voy a encerrar en lo más profundo de la mente sin posibilidad alguna de volver a salir, y voy a hacer lo que se debe hacer; algo que él mismo ya sabe pero que no ha tenido la fuerza de voluntad necesaria para llevar a cabo; yo me encontraba totalmente asombrado, pero continué, -¿Y qué es esto?, pregunté.

-Son muchas cosas, una de ellas es la falta de cuidado que tiene hacia el cuerpo, pues no realiza ningún tipo de ejercicio, y esto lo hace propenso a subir de peso y sufrir enfermedades cardiovasculares y diabetes; sigue fumando y tomando alcohol, se alimenta de comida chatarra y bebidas cargadas de azúcar y químicos, sabe bien que todo esto se integra a su sangre y alimenta a las células del cuerpo llegando a modificar la información genética de las mismas con lo que, con el tiempo, puede llegar a padecer enfermedades como el cáncer y el Alzheimer; pero lo peor de todo es que puede heredar esta información genética con errores a sus hijos y estos podrían padecer tales enfermedades; últimamente ha decidido practicar deportes que llevan un alto grado de riesgo sin protección alguna; esto me imposibilita para protegerlo; por ejemplo, si viaja en un auto y sufre un accidente, unos micro segundos antes del impacto puedo tomar el control y evitar el mayor daño posible, siempre apoyado por la estructura misma del auto; pero en situaciones como el salto en paracaídas, el bungee, o el motociclismo; estoy imposibilitado para protegerlo si se da una situación de riesgo; en estos casos, aunque tome el control total del cuerpo, no puedo hacer nada. 

También el consciente comprende que desde su nacimiento está perfectamente capacitado para lograr el éxito en lo que se proponga pero; pero ha dejado dormidas muchas de las capacidades con las que nació y no se ha preocupado por aprender otras nuevas; no aprovecha el tiempo y no define objetivo alguno, en ocasiones se lamenta de no tener una mejor situación de no lograr lo que desea pero ni siquiera se ha puesto a reflexionar y definir lo que realmente desea de la vida; así que como verás no es necesaria ninguna sugestión, el cuerpo funciona perfectamente y solo le estoy enviando avisos para que reaccione.
Me quedé sin palabras, no podía creer lo que estaba pasando, lo único que se me ocurrió hacer fue terminar con el proceso sin implantar la sugestión que se suponía debería haber realizado; así que desperté a mi amigo y le comenté lo que había sucedido, se quedó mirándome durante un momento, por un segundo pareció que se iba a reír de mí, y al final me dijo, -Creo que el sugestionado eres tú, y tratas de hacerme ver las cosas peor de lo que parecen, es cierto que tengo que mejorar algunas cosas como casi cualquier persona, pero no es tan grave como mencionas; o según tú, como lo dice mi subconsciente; o tal vez solo lo usas como pretexto porque tu método no funcionó.

Después de eso no volví a verlo pues tuve la necesidad de cambiar de lugar de residencia por cuestiones de trabajo; pero ahora que he regresado, después de varios años, tuve la oportunidad de verlo en una reunión la semana anterior y desde entonces no puedo dejar de pensar en él y en lo que pasó en esa ocasión. Me enteré, por lo que me comentaron otros amigos, que su vida cambió radicalmente; casualmente, justo poco tiempo después del intento de hipnotizarlo; dicen que de repente cambió por completo; se volvió frío, distante, demasiado controlado e inexpresivo emocionalmente; comenzó a cuidar exageradamente su alimentación; eliminó la comida chatarra, los refrescos, dejo el cigarro y el alcohol;  se convirtió en un gran deportista, practica ejercicio por lo menos una hora al día; y esto solo hablando de la parte física, pues en lo social, a pesar de lo controlado e inexpresivo, también le va muy bien; desde entonces ha logrado sobresalir en el aspecto profesional y ha alcanzado cualquier objetivo que se ha propuesto; en resumen se convirtió en una persona casi perfecta.

Durante toda la reunión traté de hablar con él a solas, pero, de una u otra forma, siempre se las arregló para estar acompañado, siento que me evitó tanto como pudo; pero ocurrió algo que no me deja tranquilo; durante un breve instante pude observarlo sin que se diera cuenta y vi cierta tristeza en su mirada, como si algo no estuviera funcionando correctamente, de repente volteó a verme y por unos segundos fue como si con la mirada me estuviera pidiendo ayuda, como si fuera el mismo amigo de hace varios años; pero la impresión duró muy poco, casi de inmediato volvió a ser la misma persona controlada y distante; y aún me sigo preguntando, ¿no será que mi amigo esta...?




¡Despierta, libera tu potencial, trabaja en tu mente…!



La construcción de un mundo mejor solo es posible liberando y utilizando nuestras capacidades para el beneficio común; y la mente es la principal de ellas.

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Autoimagen
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Condicionamiento
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viernes, 26 de septiembre de 2014

Reflexiones-Juventud eterna


Juventud eterna


El secreto para mantenerse joven el mayor tiempo posible está en el cuidado que debemos tener para mantenernos en las mejores condiciones físicas y mentales y de esta manera lograr vivir más y mejor; estos cuidados se refieren a nuestro cuerpo y mente; sobre el cuidado de la mente y el uso de la autosugestión ya tratamos en la publicación anterior; ahora vamos a ver lo referente al cuidado del cuerpo, pues de poco nos serviría vivir 250 años con una mente lúcida pero con un cuerpo que no pudiera valerse por sí mismo.

El periodo actual de vida de un ser humano tiene más o menos un máximo de 120 años; pero las condiciones en las que se llega tan solo a los 50 años no son las mejores; si hemos procurado cuidarnos un poco, tal vez estos 50 años sean de plenitud física y mental; pero a partir de ahí, vienen una serie de complicaciones, que van deteriorando nuestra calidad de vida; esto no debería de extrañarnos si tomamos en cuenta el estilo de vida moderno; el estrés que produce vivir en las grandes ciudades; la mala calidad de la alimentación, en la que se consumen grandes cantidades de grasa, azúcar y productos químicos contenidos en las comidas rápidas, las botanas y los refrescos; todo esto combinado termina afectando el funcionamiento tanto del cuerpo como del cerebro y empiezan a aparecer los síntomas; aumento de peso, descalcificación de los huesos, problemas circulatorios, hipertensión, colesterol alto, arterioesclerosis, digestión lenta, estreñimiento, depresión, alcoholismo, cáncer, diabetes, falta de energía crónica, déficit de atención, problemas de memoria, y otros parecidos. Según un estudio, el 50% de las personas de 85 años tendrán síntomas significativos de la enfermedad del Alzheimer; o alguna similar; enfermedad para la que no existe cura, pues cuando aparecen los primeros síntomas solo es el resultado de algo que se inició unos 30 años antes, imaginen el problema, ¡el deterioro empezó hace 30 o 40 años!, solo que no lo notamos; un poco más de la mitad de los casos de Alzheimer se podrían evitar con un cambio en el estilo de vida.
Nuestro cerebro controla los procesos corporales, entre ellos la regeneración celular, la producción de anticuerpos y el envejecimiento, y es a través de lo que comemos con lo que nuestro cerebro se alimenta y realiza sus funciones; por lo tanto la calidad de vida que tengamos dependerá básicamente de como alimentamos y cuidamos de nuestro cuerpo; si queremos vivir más, con mayor energía y juventud, y además vernos y sentirnos mejor, debemos cuidar los siguientes aspectos:

Alimentación adecuada, la obesidad se ha convertido en un problema a nivel mundial y es un factor de riesgo de muchas enfermedades como las cardiovasculares, la diabetes, la depresión, duplica la posibilidad de padecer enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson y el Alzheimer, y se ha asociado también con menos tejido cerebral y con la disminución de la actividad neuronal; para prevenir esto debemos cuidar nuestra dieta, y la mejor dieta para verse y sentirse más joven debe:

1.   Tener un bajo contenido calórico, esto implica dejar de consumir refrescos (incluidos los de dieta) y jugos que no sean naturales, estos tienen un alto contenido de azucares o jarabe de maíz de alta fructosa, también debemos evitar los dulces, comida chatarra y las botanas
2.   Debe ser rica en ácidos grasos omega 3, contenidos en el pescado, aceite de pescado, nueces, aguacates, linaza, semilla de chía
3.   Debe incluir varias porciones de verduras y frutas
4.   Contener antioxidantes, que podemos encontrar en las ciruelas pasas, moras azules, zarzamoras, arándanos, fresas, espinacas, brócoli, betabel, naranjas, uvas rojas, pimientos, cerezas, kiwis
5.   Tomar por lo menos 2 litros de agua diarios
6.   Incluir en la dieta el té verde
7.   Limitar o evitar alimentos que causan deshidratación y restringen la circulación de sangre al cerebro como la cafeína y el alcohol.
8.    Tomar algunos suplementos alimenticios como multivitamínicos, omega 3 y vitamina D
9.    Evitar alimentos con grasas saturadas
10. Limitar el exceso en el consumo de sal, y alimentos altos en sodio
11. Incluir 3 porciones diarias de proteína magra, esta se puede encontrar en el pescado, pavo, pollo, frijoles, habas, lentejas
12. Eliminar el consumo de productos elaborados con harina refinada y alto contenido de azúcar, como el pan, los pasteles y los chocolates
Peso adecuado, para evitar el sobrepeso, debemos cuidar las calorías que consumimos, pues con solo ingerir 220 calorías adicionales por día, equivalente a un poco menos de dos vasos de refresco, aumentarán en su cuerpo 10 kilos de grasa al año; debemos cuidar que la medida de nuestra cintura sea siempre menor a la mitad de nuestra estatura.

Descanso adecuado, dormir por lo menos 8 horas diarias; el dormir siempre menos se asocia con el deterioro mental, pues el cerebro tiene menor irrigación sanguínea; además el insomnio crónico triplica el riesgo de muerte prematura; las desveladas constantes es la peor forma de tratar a nuestro cerebro; también es aconsejable practicar alguna técnica para evitar el estrés, el yoga, la respiración profunda, la meditación y el tai-chi ayudan a incrementar la concentración y a controlar la depresión, el estrés.

Ejercicio adecuado, la inactividad física es una de las principales causas de sobrepeso y muerte por enfermedades cardiovasculares; el ejercicio aumenta el tiempo y la calidad de vida; mediante el ejercicio se aumenta el flujo de sangre al cerebro, se mejora el suministro de oxígeno, influye en nuestro estado de ánimo y nos mantiene con energía a lo largo del día; el ejercicio aeróbico, en especial, reduce la pérdida de tejido cerebral en los adultos mayores; una buena rutina de ejercicio debe incluir 3 sesiones de por lo menos 30 minutos de ejercicio aeróbico por semana y dos sesiones de ejercicios de resistencia con pesas, esto evitará la pérdida de masa muscular y fuerza; también es recomendable incluir algunos ejercicios de coordinación.

Mantener el cerebro activo, el ejercicio mental también es muy importante para mantener joven y en buenas condiciones de funcionamiento a nuestra mente; si ya con la alimentación y el ejercicio le estamos dando a nuestro cerebro lo necesario para que funcione en óptimas condiciones, debemos también incluir el ejercicio mental suficiente que nos ayude a mantener las redes neuronales ya existentes y también a efectuar nuevas conexiones. Algunos ejercicios recomendables son:
  1. Aprender algún idioma nuevo
  2. Practicar algún método o juego de memoria (ver liga de enlace al final)
  3. Lectura diaria, si podemos aprender y practicar algún método de lectura rápida sería mucho mejor(ver liga de enlace al final)
  4. Escribir un diario, o algún resumen sobre los libros leídos
  5. Practicar ejercicios numéricos de manera mental
  6. Practicar algunos juegos como los crucigramas o el ajedrez
  7. Aprender a tocar algún instrumento musical
  8. Aprender algún nuevo oficio, o cualquier otra actividad que signifique algo nuevo para nuestra mente.
  9. Elaborar un plan de metas y objetivos personales

Las siguientes son situaciones de riesgo para mantener una buena salud y debemos estar al pendiente de ellas para tomar las medidas adecuadas y solucionarlos.
  1. Bajo consumo de frutas y verduras
  2. Bajo nivel de ácidos grasos Omega 3
  3. Alto consumo de sal, origina hipertensión
  4. Fumar, daña nuestras células y produce cáncer
  5. Obesidad
  6. Inactividad física
  7. Nivel alto de glucosa (azúcar)
  8. Colesterol alto
  9. Exceso en el consumo de bebidas alcohólicas
  10. Alto consumo de grasas

Si cuidamos los puntos anteriores y además los combinamos con la autosugestión y el condicionamiento explicados en la publicación anterior, podremos llegar a vivir más años en muy buenas condiciones físicas y mentales.
El cuidado de nuestra alimentación y salud es muy importante; si no por nosotros, por nuestra familia, las enfermedades derivadas de una mala alimentación son algo que podemos evitar, si no lo hacemos; y llegamos a tener problemas, nuestra consciencia nos reprocharía las consecuencias de esto tanto para nosotros como para nuestra familia. Para que el cambio se produzca es necesario tener un sentido de urgencia, en este momento, ahora mismo, les propongo una pequeña prueba; durante un mes, hagamos lo siguiente:
  1. Eliminar de inmediato en la dieta el pan, los refrescos, jugos que no sean naturales, las botanas, galletas y dulces.
  2. Incrementar el consumo de verduras y frutas.
  3. Hacer ejercicio aeróbico (30 minutos) diarios.
  4. Tomar una cápsula diaria de complemento vitamínico (vitaminas y minerales), 3 cápsulas diarias de 1000 mg. de aceite de pescado o de salmón (omega 3), y tomar 2000 UI diarias de vitamina D, todos ellos los podemos adquirir en alguna tienda de autoservicio.

Una vez transcurrido el mes, los invito a comentar, a través del blog, al final de esta publicación, cual fue el resultado; y si decidieron continuar, o volver al estilo de vida anterior.

¡Despierta, libera tu potencial, trabaja en tu mente…!


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Método para mejorar la memoria:
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Método de lectura rápida:
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viernes, 12 de septiembre de 2014

Historias de Liderazgo-Fuerza de voluntad


Fuerza de voluntad

La palabra voluntad significa poder, el poder personal que tenemos cada uno de nosotros para ejercer la libertad y la capacidad de hacer las cosas de manera intencional y consciente; de dominar nuestros deseos, nuestros miedos y pensamientos; y nos guste o no; tengamos o no algún beneficio; actuar de una manera determinada con la finalidad de lograr un objetivo.

La fuerza de voluntad es un hábito fundamental para los seres humanos, pues nos da la capacidad para llevar a cabo acciones, que en ocasiones son contrarias a nuestros deseos e intereses, con la finalidad de logar un objetivo o un beneficio mayor.

Sin desarrollar la voluntad suficiente no existe la posibilidad de avanzar hasta lograr los objetivos planeados y, por lo general, nos rendimos ante el más pequeño de los obstáculos.
¿Cómo adquirimos la fuerza de voluntad?; tal vez la siguiente historia nos proporcione la respuesta...

Recuerdo que tenía entre 10 y 12 años de edad, unos amigos me invitaron a un balneario que estaba en una colonia cercana, a unos 30 minutos en autobús; solo teníamos que conseguir dinero para el pasaje y la entrada; nos la pasaríamos muy bien; solo había un pequeño detalle; yo no tenía traje de baño, y tampoco sabía nadar, nunca había entrado a una alberca; pero a esa edad solo son detalles, pues casi cualquier problema tiene solución, así que sin pensarlo mucho tomé un short de mi uniforme con el que jugaba fut-bol y salimos hacia el balneario.

Todavía era temprano cuando llegamos, pero como era fin de semana el lugar estaba lleno, para no perder tiempo, nos fuimos directamente a los vestidores a cambiarnos y salimos hacia las albercas; me pude dar cuenta de que no era el único que había tenido el problema del traje de baño; otros habían hecho lo mismo que yo, y solo dos o tres de ellos llevaban trajes de baño; a uno le quedaba tan grande que tenía que sujetarlo constantemente con la mano; esto nos causaba mucha risa pero nos divertimos aún más cuando se le ocurrió lanzarse un clavado y el traje se le salió y quedo flotando sobre la superficie del agua; mi amigo salió manoteando, buscando su traje de baño para volver a ponérselo mientras aún estaba en el agua; no nos podíamos aguantar la risa.

Poco después de eso, recuerdo que me aparté un poco del grupo, vi algo que me llamó la atención, el centro de la alberca estaba casi vacío; esta era la primera vez que entraba en una alberca así que no sabía que la profundidad no era constante y que a partir da la mitad esta descendía hasta los 3 metros, todavía recuerdo que pensé, “vaya me la dejaron para mí solito”; así que me metí, el agua me llegaba a la mitad del pecho, empecé a caminar hacia el centro donde casi no había gente, de repente, ¡el suelo desapareció!, me empecé a hundir en el agua, no sabía nadar y sentí una gran desesperación, empecé a manotear, me seguí hundiendo más, tragaba agua sin parar, alcancé a ver que alguien pasaba nadando cerca de mí; traté de aferrarme a una de sus piernas y al sentirme me dio un empujón con la otra pierna, seguí tragando agua, empecé a perder el sentido, seguía tragando agua; perdí el sentido por completo; lo siguiente que recuerdo es que estaba en la orilla de la alberca rodeado de gente, tosiendo parte de agua que había tragado; mis amigos estaban a un lado y me dijeron “como se te ocurre meterte a lo más hondo sin saber nadar”; sentí mucho coraje, -como no se les ocurrió decirme que la p*@#%&  alberca tiene una profundidad de 3 metros-; aún sentía demasiado coraje y vergüenza así que me levante, me vestí y regresé a mi casa solo…; pero esto no se podía quedar así; durante varios días estuve pensando en lo sucedido; recuerdo que siempre he sentido coraje contra las personas o las situaciones que tratan de imponerme algo, ya sea por las buenas o por las malas, así que esta situación en particular me estuvo molestando toda la semana, recordaba la vergüenza que sentí al ser observado por la mayoría de la gente después de que el salvavidas me había sacado del agua; el coraje contra mis amigos por no haberme advertido; coraje contra mi mismo por la impotencia que sentí; así que me decidí y al siguiente fin de semana tomé mi short y me fui nuevamente al balneario, pero ahora yo solo, sin avisarle a nadie; llegué temprano, apenas acababan de abrir, me metí a la misma alberca, pero en la parte baja; y empecé a practicar los movimientos con las piernas y agarrado a la orilla; después practiqué los movimientos solamente con las manos, tratando de mantener las piernas rígidas y sin movimiento alguno, después combiné ambos movimientos y pude darme cuenta que no era tan difícil avanzar sobre el agua sin hundirme; ese día no probé alimento, seguí practicando durante varias horas hasta que casi llegó la hora en que cerraban; entonces me decidí; salí de la alberca, caminé por la orilla hasta donde la semana anterior había estado a punto de ahogarme, todavía sentía miedo, pero era más fuerte mi coraje y me tiré al agua, empecé a mover pies y manos y atravesé la alberca de lado a lado; claro que lo hice sin detenerme pues no había tenido tiempo de aprender a flotar. Al salir al otro lado me sentí tan bien que dije en voz baja; ahí tienes, p*@#%&… alberca; no me pudiste ganar. 

Nuestra fuerza de voluntad tiene solamente un obstáculo al cual debemos vencer para lograr cualquier cosa que nos hayamos propuesto; ese obstáculo somos nosotros mismos;  en ocasiones pareciera como si fuéramos nuestro principal enemigo y estuviéramos obstaculizando constantemente nuestro camino hacia los objetivos deseados; unas veces de manera consciente y otras de manera subconsciente; ya de por sí es bastante malo que los demás nos pongan obstáculos, o nos señalen que no podemos lograr algo; pues de repente parece que todo el mundo se convierte en experto en lo que deseamos y nos explica las mil razones por las que no podremos lograrlo; realmente es molesto que los demás nos digan que no podemos lograr algo, pero es aún más molesto que nos lo digan y que nosotros lo creamos y nos digamos que lo que deseamos es imposible de lograr; para eliminar esta forma de pensar no existe un remedio tan bueno como la fuerza de voluntad.

Nuestras vidas y la de todos aquellos con los que convivimos podrían mejorar si tuviéramos la fuerza de voluntad necesaria y la aplicáramos para lograr todo lo que nos proponemos; pues como decía Einstein “Hay una fuerza más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica, es la fuerza de voluntad”.

¡Desarrolla tu fuerza de voluntad!

Repite de manera constante:
¡Yo Puedo lograr todo lo que me proponga!



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